Ángeles Ribes y Pau Guix estuvieron en ‘Ho tornarem a fer’ y comentaron el boicot a un restaurante de Barcelona que ha iniciado el ex consejero de Interior Miquel Buch, que publicó en redes sociales un vídeo en el que aseguraba que le habían anulado su reserva y le habían echado del local por hablar en catalán a los trabajadores del establecimiento. Esta campaña de acoso en redes consiguió el apoyo de Antonio Baños, el ex líder de la CUP, que encabezó la candidatura de esta coalición en las autonómicas de 2015.
Ribes denunció que «lo que ha hecho el ex diputado Antonio Baños es especialmente grave, porque ha difundido en redes la foto del dueño del restaurante, para ponerle en la picota. Si yo fuera él y tuviera cualquier tipo de incidente yo me iría al juzgado de turno y denunciaría a Baños. No puede ser que este tipo de actos no tenga ningún tipo de consecuencias. Estas cacerías recuerdan a cuando en el pasado se señalaba a comercios con estrellas amarillas. Tendremos que denunciar una y otra vez sus abusos porque sino al final parecerá que todo esto nunca pasó».
Guix comentó que «Miquel Buch, que hasta hace una semanas cobraba más de cien mil euros de dinero público como secretario general de la Asociación Catalana de Municipios, ahora va haciendo estas cosas. No se cree nadie que en un restaurante cuyo dueño es catalanoparlante te anulen una reserva por hablar en catalán, es solo un intento de armar ruido para seguir subido en el pesebre. El nacionalismo se mueve por odio hacia los demás, y el señalamiento es una de sus armas. No podemos tolerar en democracia este tipo de actitudes».
A continuación hablaron de cómo el separatismo ha pedido la dimisión del delegado de la Generalitat en Perpiñán, Christopher Daniel Person. La polémica viene de una comparecencia de Person en la comisión de Asuntos Institucionales del Parlament en la que informó a los diputados que el Govern no puede usar término ‘Catalunya Nord’ ya que “el Estado francés solo reconoce la denominación de ‘Pirineos Orientales’, y yo, desde la delegación, tengo que conservar la neutralidad institucional; en un territorio que no es España, por respeto, tenemos que conservar la denominación oficial del Estado”. Guix y Ribes también comentaron como en la web de la Generalitat la Delegación de Perpiñán no es considerada «delegación en el exterior».
Guix denunció que «Illa es un inútil, lo demostró como ministro de Sanidad durante la pandemia y lo sigue demostrando como presidente de la Generalitat. Lo de la ‘Catalunya Nord’, como lo de los ‘Països Catalans’ solo demuestra la voluntad expansionista del nacionalismo, es su búsqueda de espacio vital, que demuestra el totalitarismo del nacionalismo, porque intentan imponer un modo de vida a personas que no están dispuestos. Si Illa quiere demostrar que es un ‘pacificador’ que cierre el grifo a los chiringuitos nacionalistas, pero no lo va a hacer porque el PSC es un partido nacionalista más». Ribes añadió que «si el delegado de la Generalitat en Perpiñán habla de la ‘Catalunya Nord’ en Francia no le abren ni la puerta de una biblioteca, porque allí tienen las cosas claras, y por eso así lo ha reconocido en el Parlament. Si cambiara su proceder no podrá hacer en Francia ningún tipo de servicios a las empresas catalanas que quieran invertir allí».
Ángel Escolano, presidente de Convivencia Cívica Catalana, informó sobre el estado de la campaña para conseguir que la calle del racista y machista Sabino Arana – fundador del PNV – tenga una calle en Barcelona y pase a llamarse Miguel Ángel Blanco, la víctima de ETA que unió a todo el país contra la banda terrorista. Los interesados en ayudar a esta entidad a conseguir las firmas necesarias para que esta propuesta llegue al pleno municipal pueden encontrar toda la información en su web.
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