Durante años, varios sectores del entorno perico han alabado las virtudes de Ángel Fortuño. Quienes han seguido de cerca su evolución afirman que se trata de un guardameta de enorme proyección, capacitado para dar un importante golpe sobre la mesa en cuanto logre la continuidad necesaria en el primer equipo.
Sin embargo, la decisión de Manolo González de relegar a Marko Dmitrovic al banquillo generó ciertas dudas iniciales. La soberbia campaña completada por el portero serbio el curso pasado le otorgaba un crédito considerable. Aunque en las últimas fechas ha mostrado alguna debilidad puntual, su rendimiento previo merecía, a priori, un margen mayor de confianza.
Esta alteración en la titularidad suscita interrogantes sobre los motivos del técnico. Queda la duda de si el cambio responde únicamente a una apuesta firme por Fortuño o si influyen los desencuentros del pasado entre el entrenador y el arquero balcánico, cuya relación últimamente no ha sido especialmente fluida.
A pesar del debate, Fortuño está respondiendo sobre el terreno de juego con intervenciones de mucho mérito que justifican su presencia en el once. Su irrupción transmite tranquilidad a la afición, demostrando que la plantilla cuenta con dos especialistas de plenas garantías. El canterano goza de la ventaja de su juventud y de su arraigo a la casa, pero la trayectoria de Dmitrovic impide descarta a un guardameta de su nivel.
El RCD Espanyol mantiene históricamente una relación idílica con la portería. La afición guarda en el recuerdo a mitos de la talla de Thomas N’Kono, referente absoluto del fútbol africano, o Ricardo Zamora, figura legendaria de los orígenes del balompié a nivel mundial. Fortuño asume ahora el ilusionante reto de estar a la altura de una de las porterías más emblemáticas de la competición.
Pueden encontrar toda la información para suscribirse a elCatalán.es, y así apoyar nuestra labor, en este enlace. Si en vez de suscribirse prefieren hacer una donación puntual, pueden hacerlo aquí.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.

















