El Estado ha de tener más presencia en Cataluña

La visita del presidente del Gobierno a Lleida fue un éxito. Los partidos constitucionalistas, dirigidos por los auténticos poderes fácticos de la ciudad, el alcalde Ángel Ros (PSC) y la jefa del grupo municipal de Cs, Ángeles Ribes, arroparon al jefe del Ejecutivo en una obra muy necesaria para ayudar a revitalizar el casco antiguo de esta ciudad. El Estado ha invertido con buen criterio y los poderes locales se volcaron con Rajoy, Nadal, Millo, Cornet y el resto de representantes del Gobierno central.

Esto es lo que hace falta, que el Gobierno de España se vuelque con Cataluña, que todos los ciudadanos sepan lo mucho que se invierte en nuestra comunidad. Que se visibilice el esfuerzo económico hecho por todos los españoles para contribuir al progreso de nuestra tierra. Que la mentira mil veces repetida del “España nos roba” se convierta en el vocabulario popular en el “España cree en Cataluña, como cree en el resto de territorios del país”. Las mentiras de los secesionistas han envenenado el corazón de centenares de miles de catalanes. Toca trabajar para la remontada.

Y para eso es más necesario que nunca que el Estado esté más presente en Cataluña. Más visitas de altos cargos, más organismos públicos con sede en nuestra tierra, más campañas pedagógicas, más explicar los logros y las inversiones que ya se hacen y se han hecho desde siempre y más desmontar la propaganda separatista. Es el único camino para reforzar los evidentes lazos de afectos que unen a los catalanes con sus compatriotas del resto de España.


ElCatalán.es ha iniciado una campaña de crowdfunding para editar un libro dedicado a analizar y denunciar el adoctrinamiento escolar en los centros educativos en Cataluña. Los interesados en ayudar económicamente para poder sacar adelante este proyecto pueden hacerlo en este enlace.

Los partidos secesionistas han decidido que las escuelas catalanas no han de ser centros de educación, sino de adoctrinamiento escolar, en el que crear futuros votantes de la República catalana que ansían crear. Para eso no dudan en intentar utilizar las aulas para sus fines.

Este libro hablará con profesores, padres de alumnos y miembros de entidades cívicas constitucionalistas para denunciar la manipulación de la Generalitat en el ámbito escolar.

no recibe subvenciones de la Generalitat de Catalunya.
Si quieres leer nuestras noticias necesitamos tu apoyo.

DONA

Recibe las noticias de elCatalán.es en tu correo