Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) es una formación que va mucho más allá del simple separatismo. En sus raíces, encontramos un fanatismo político que bebe de fuentes ideológicas muy preocupantes. Sus antecesores, como ‘Estat Català’ en los años treinta, no dudaron en imitar a las juventudes hitlerianas.
Este historial ha marcado la trayectoria del partido, produciendo una sucesión de políticos de perfil, cuando menos, extravagante. Figuras que, a pesar de sus polémicas, son sistemáticamente homenajeadas por la formación.
El referente más oscuro y grave es el del expresidente de la Generalitat, Lluís Companys. ERC aún lo considera un mártir, pese a su responsabilidad directa en la represión y asesinatos en la retaguardia catalana durante la Guerra Civil. Companys fue responsable de la muerte de más de ocho mil católicos catalanes. Estas víctimas fueron asesinadas en la retaguardia, un capítulo sangriento que el nacionalismo ha intentado silenciar durante décadas.

El ejemplo de fanatismo más reciente es el de Heribert Barrera, primer presidente del Parlament tras la Transición. Barrera, un racista de manual y referente de ERC, defendía públicamente tesis eugenésicas y supremacistas. Barrera llegó a decir que «los negros tienen un coeficiente inferior al de los blancos» en América. También propuso sin rubor la esterilización de los débiles mentales de origen genético.
Otro de sus dirigentes más controvertidos fue Josep Lluís Carod-Rovira. Este político, que llegó a vicepresidente de la Generalitat, se reunió en Perpiñán con representantes de ETA para pactar una tregua solo en Cataluña. El mismo Oriol Junqueras, en un artículo de 2009, se hizo eco de un pseudoestudio que aseguraba una mayor «proximidad genética» de los catalanes con los franceses que con los españoles. Un argumento de tintes supremacistas.
Por último, Marta Rovira no dudó en el clímax del procés en acusar falsamente al Gobierno de Rajoy de tener preparado un escenario de «violencia extrema» con el envío del Ejército y «muertos en las calles». Este es el material humano de ERC, con una historia marcada por el fanatismo y la violencia política, el partido que sustenta y garantiza la gobernabilidad del PSOE de Pedro Sánchez en España.
NOTA: elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.




















