
El separatismo más radical ha organizado en redes sociales una campaña salvaje de señalamiento para intentar hundir económicamente a una heladería del distrito barcelonés de Gracia, que está en fiestas. Un consejero de ERC en este barrio, Guillem Roma, acusó a un trabajador de este local de «catalanofobia» porque asegura que se negó a atender a su pareja sentimental por hablarle en catalán y, según este político separatista, recordarle a su mujer que «estamos en el Reino de España». El líder de ERC es Oriol Junqueras.
Roma ha difundido en sus redes sociales la fotografía del local para estigmatizarlo y que otros separatistas lo pueden señalar. Lo que ha motivado que el ex diputado de la CUP Antonio Baños haya difundido la fotografía de la heladería diciendo que «este local es nuestro enemigo. Hasta que cierre».
Roma, tan preocupado por el uso del catalán, se ha dignado usar el castellano en redes sociales – suponemos que con mucho asco, dado su radicalismo independentista -, y lo ha hecho para intentar responder al diario argentino Clarín, el más leído en este país, que ha denunciado los frutos de la campaña contra la heladería que inició este regidor de ERC. Roma se queja de una presunta inexactitud, pero las consecuencias de su acción – la heladería sufrió daños materiales y morales -, no parecen preocuparle.
NOTA: En estos momentos de crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.




















