El Espanyol es el único club de élite que ha podido resistir al imperio culé y el sueño húmedo de muchos de ellos es que desaparezcamos y que nuestro lugar sea ocupado por un equipo más amable que se limite a ser un satélite del Barça.
Pero por mucho que el Girona de manera puntual pueda superarnos en la clasificación no tiene ni tendrá jamás ni el peso, ni la importancia social, que tiene el Espanyol. El Girona tiene un grupo muy reducido de fieles de verdad y una mayoría de aficionados oportunistas que solo se suben al carro mientras no moleste al Barça y se vea un fútbol aceptable.
Pero lo de aguantar año tras año por mucho que se pierdan partidos y se baje a Segunda división sin rendirnos y sin caer en el desaliento eso es cosa perica. Estando en Segunda más que duplicábamos a la masa social del Girona. De hecho teníamos más abonados que el Barça en su exilio en el Olímpico.
Lo del Espanyol es un milagro que pocos pueden entender. Por eso hemos sobrevivido a una estructura de club obsoleta y que no funciona, a una propiedad que no ficha nada y que solamente ha permitido tener cedidos, a jugadores que solo piensan en largarse del club y a un poderoso aparato mediático azulgrana que nos odia.
NOTA: En estos momentos de crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.




















