Hace unos años el RCD Espanyol era uno de los grandes del fútbol femenino español. Y el mejor equipo del fútbol femenino catalán, con un Barça que iba a rebufo de las pericas. Haciendo un esfuerzo presupuestario necesario, pero no descabellado, éramos la elite. Poco a poco hemos ido devaluando la economía de esta sección y la fuimos convirtiendo en un equipo del montón, hasta que llegó la debacle del descenso. Las chicas que han defendido nuestra camiseta en las últimas temporadas lo han hecho lo mejor que han podido, pero lo que está claro es que los grandes equipos de la Liga F hay varias veteranas que han vestido la blanquiazul y que fueron dejando el club ante la falta de ambición.
Gracias a Sara Monforte estamos viviendo en la actualidad una temporada plácida, y tras el trabajado ascenso nos hemos consolidado en la zona tranquila. Tras la victoria contra el Levante estamos a cinco puntos de los lugares de descenso, que es un gran resultado teniendo en cuenta que la temporada pasada estábamos en Segunda, y que subimos en la promoción.
No se puede exigir nada más a una entrenadora y unas jugadoras que están cumpliendo con nota. Pero hemos de hacer una reflexión más profunda, porque en dos décadas hemos pasado de luchar por la Liga y la Copa de la Reina a navegar por la parte media de la clasificación. Hemos pasado de ser un club puntero, a ser uno más. Hemos pasado de ser el mejor club de Cataluña, a estar a años luz del Barça.
No podemos competir con la elevada apuesta económica que han hecho los culés, pero sí que podríamos ser más ambiciosos y luchar para recuperar los laureles perdidos. Solo falta que la propiedad vea la oportunidad que estamos perdiendo por ahorrarnos el equivalente al fichaje a un par de esos jugadores que han pasado sin pena ni gloria por la primera plantilla masculina. No tiene sentido devaluar la importancia de nuestro club por dos o tres millones de euros.
El fútbol femenino cada vez va a más, y nosotros éramos uno de los equipos punteros e históricos, con varios títulos. Nos pasará como con el equipo masculino, que en sus orígenes fue un ‘grande’ que fue reculando. Y en este caso para ahorrarnos una modesta suma de dinero que no nos va a llevar a ningún sitio.
NOTA: En estos momentos de crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.



















