Según el último informe de ONUSIDA 2022, hubo aproximadamente 130.000 nuevas infecciones por VIH entre menores de cinco años, la mayoría en países de renta per cápita baja. Los datos también muestran que en todo el mundo solo el 58% de los infantes con VIH pueden acceder al tratamiento antirretroviral, o cuentan con las estructuras necesarias para seguir la pauta correctamente. Por ello, encontrar una cura definitiva para los niños y niñas con VIH supondría un cambio de paradigma, y, actualmente, este objetivo es una prioridad clara para la comunidad científica.
Ahora, un estudio internacional liderado por la Universidad de Oxford, y que cuenta con la participación de IrsiCaixa –centro impulsado conjuntamente por la Fundación ”la Caixa” y el Departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña– , ha hecho un seguimiento en Sudáfrica de 284 recién nacidos que adquirieron el VIH antes del nacimiento, pero que recibieron tratamiento antirretroviral desde el primer momento. De todos los infantes estudiados, cinco han mostrado un control excepcional del VIH, ya que, a pesar de haber dejado posteriormente el tratamiento antirretroviral o tomarlo de manera discontinua, mantienen el virus indetectable en la sangre.
Los resultados del estudio vinculan la capacidad de estos niños para controlar el VIH con el hecho de tener un virus menos replicativo y más sensible al interferón —una molécula característica de la respuesta inmunitaria contra el VIH—. Estos factores, junto con otras características del sistema inmunitario innato, son diferentes entre el sexo masculino y el femenino. Este sesgo podría explicar por qué los cinco casos excepcionales identificados son del sexo masculino. Así, los datos sugieren que, en los casos en los que se inicia el tratamiento antirretroviral de forma precoz después del nacimiento, algunos menores pueden alcanzar un control espontáneo del virus, y que este control puede estar asociado a factores que son diferentes entre sexos.
Iniciar rápidamente el tratamiento antirretroviral, no tener un sistema inmunitario hiperactivado y que la infección se produzca por un virus poco agresivo son tres factores que hacen que el reservorio del VIH sea más pequeño y aumenten el potencial de curación. «Los tres factores son comunes en infantes y esto crea un escenario ideal para aplicar estrategias de curación del VIH», comenta Javier Martínez-Picado, investigador ICREA en IrsiCaixa. «Queríamos saber exactamente qué factores son relevantes para lograr que los infantes controlen el VIH en ausencia de tratamiento, para poder utilizar esta información como base para futuros diseños de estrategias de curación», añade.
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