Fundación Ictus, Fundación Privada Llars Compartides, Fundación África Digna, ASEM, Associació Basket Beat, Fundación Step by Step, Fundación Privada Catalana Síndrome de Down, Associació Catalana Síndrome X Frágil, Fundació Privada Gentis y Fundación Josep Carreras contra la Leucemia. Estas diez organizaciones sociales catalanas han sido seleccionadas para recibir las ayudas económicas para la digitalización en la IV edición de Santander Social Tech., un programa que nació en 2019 de la mano de Fundación Banco Santander. En total, la dotación asciende a cerca de 50.000 euros.
“Queremos facilitar que las organizaciones sociales aprovechen las oportunidades que ofrece la transformación digital para mejorar el impacto y la eficiencia de sus acciones”, aseguran los responsables de esta iniciativa. Y es que la digitalización es uno de los grandes desafíos a los que se enfrenta el Tercer Sector. Si en un mundo tan cambiante como el actual, adaptarse a las nuevas tendencias es una oportunidad para crecer, en el caso de las ONG se trata de un reto urgente e imprescindible para el mantenimiento de la labor social.
Desde que la Fundación decidió acompañar al Tercer Sector en este viaje, Más de 500 organizaciones sin ánimo de lucro han participado en Santander Social Tech para adquirir habilidades y competencias tecnológicas. El programa se desarrolla en tres fases. La primera de ellas, formación, que se realiza a través de talleres. En estas sesiones, que tienen una carga horaria de diez horas aproximadamente, se trabaja sobre temas como la transformación digital; las herramientas para la gestión interna, la captación de fondos, la comunicación y el marketing; las redes sociales; o la creación y edición digital: imágenes, vídeos e infografías.
Tras esta etapa, las ONG interesadas reciben durante dos meses un servicio virtual de asesoramiento personalizado que permite avanzar en un aspecto concreto. Por último, para implementar los conocimientos adquiridos, los participantes en las fases anteriores pueden optar a una dotación económica de hasta 5.000 euros destinada al desarrollo tecnológico: compra de hardware, software, contratación de servicios profesionales, etc.
En esta última edición, se han impartido trece talleres de formación en los que han participado 149 organizaciones. De estas, 52 han recibido asesoramiento personalizado y han pasado a la siguiente fase de ayudas directas, entre ellas las anteriormente citadas.
Pero quizá, el impacto más relevante del programa reside en la transformación a nivel estratégico. «El proyecto nos ha permitido fundamentalmente mejorar la comunicación con las personas y los socios, así como ampliar nuevas formas de atención con las familias (más allá de la presencialidad y la modalidad online)», explica Olalla Domínguez, trabajadora social en SARELA. En su opinión, «los cambios van más allá de la implantación de una herramienta concreta, ya que la colaboración con este proyecto ha supuesto hacer de la transformación digital una visión estratégica de la entidad».
Escasa cultura digital
Según el segundo Barómetro del sector social del ISDI y Fundación Botín, que profundiza en la relación y el uso que hace el Tercer Sector en España de las herramientas y el canal digital como forma de relacionarse con la sociedad y de captar financiación, este colectivo aún no ha incorporado las tecnologías y las prácticas digitales. Especialmente cuando se trata de las pequeñas y medianas organizaciones, que representan más del 90% del tejido social del país. La falta de formación del personal y la dificultad de encontrar perfiles especializados, así como la escasa inversión en tecnología, son los principales frenos a su digitalización.
El 56% sólo dedica 1.000 euros anuales a acciones digitales y apenas el 33% cuenta con una estrategia específica de digitalización, mientras que el 26% ni siquiera se lo plantea. Estos datos reflejan “la inexistencia de una cultura digital y la fuerte resistencia al cambio”, como señala el estudio, de muchas ONG: conceptos importantes como marketing digital, infraestructuras TIC, big data, inteligencia artificial o blockchain les quedan aún bastante lejos.
«Las entidades pequeñas no contamos con los recursos suficientes ni con los profesionales para poner en marcha de forma eficaz la transformación digital», asegura Mila Benavente, psicóloga en Fundación AFIM en Salamanca. En este sentido, añade, «tanto la formación como el asesoramiento de Santander Social Tech nos han permitido adquirir nuevas competencias digitales que han marcado un punto de partida en nuestra entidad para saber cómo optimizar y mejorar nuestra comunicación y poder así llegar a más personas».
En España, el Tercer Sector representa en torno al 1,5% del PIB, emplea a más de 640.000 trabajadores, cuenta con alrededor de 1,3 millones de voluntarios y presta atención a casi 13 millones de personas que viven en riesgo de pobreza y exclusión social.
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