El RCD Espanyol vive unos días decisivos en su nueva etapa institucional. Tras meses de negociaciones y especulaciones, el empresario estadounidense Alan Pace aterriza definitivamente en el club blanquiazul para asumir el control y marcar el inicio de una nueva era. El propietario de Velocity Sports Limited (VSL) tiene previsto tomar posesión formal del Espanyol la próxima semana, con una reestructuración profunda tanto en la cúpula directiva como en la estrategia deportiva.
Pace, que ya ha trasladado a su entorno la ilusión por liderar un proyecto de crecimiento sostenido en el fútbol español, llega con la intención de modernizar la entidad y devolverla al primer plano competitivo. Su aterrizaje supone el cierre de la etapa de capital chino y la apertura de un modelo más anglosajón, orientado a la gestión empresarial eficiente y al desarrollo del club como marca global. Según fuentes internas, el objetivo de la nueva propiedad es estabilizar la economía, reforzar la cantera y recuperar la conexión emocional con la afición.
Uno de los primeros movimientos de Alan Pace será el nombramiento de un nuevo consejero delegado, una figura clave que estará estrechamente vinculada a Velocity Sports Limited. Este directivo, con amplia experiencia en la gestión deportiva internacional, asumirá la tarea de profesionalizar la estructura del club, optimizar los recursos y establecer una hoja de ruta clara para el crecimiento del Espanyol en los próximos años. La idea es que el nuevo CEO actúe como nexo directo entre la propiedad y la operativa diaria del club. La Grada adelantó que será Bradly Spiby.
Pace tomará el relevo de una etapa marcada por la inestabilidad institucional y por dos descensos a Segunda en pocos años que todavía pesa en la memoria de la afición perica. Él y su equipo quieren romper con ese pasado y proyectar un mensaje de ambición, solvencia y transparencia. La reestructuración incluirá cambios en la dirección deportiva y un plan para reforzar la plantilla en el mercado de invierno, con fichajes que aporten calidad, experiencia y liderazgo al vestuario.
Alan Pace, conocido por su papel en la gestión del Burnley inglés, desembarca en Barcelona con un equipo de confianza y una visión moderna de club. Su modelo combina la sostenibilidad económica con la competitividad deportiva, apoyándose en el análisis de datos, la formación de jóvenes talentos y la búsqueda de nuevas vías de ingresos. La intención es convertir al Espanyol en una entidad autosuficiente y estable, capaz de competir con garantías en LaLiga y de crecer en el plano internacional.
El próximo domingo, Pace asistirá al palco del RCDE Stadium para presenciar el partido entre el Espanyol y el Real Betis. La expectación entre los aficionados es máxima, y se espera una gran entrada para dar la bienvenida al nuevo propietario. Su presencia en el palco será interpretada como un gesto de compromiso y cercanía con el entorno perico.
El encuentro ante el Betis servirá también como termómetro del ambiente y de las expectativas que rodean al nuevo proyecto. Los seguidores del Espanyol, cansados de promesas incumplidas, esperan que Pace aporte estabilidad, transparencia y una gestión moderna. La afición confía en que su llegada suponga un cambio real, tanto en los resultados deportivos como en la manera de entender el club.
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