Mientras España encadena semanas de incendios con una virulencia inédita hasta ahora, una iniciativa en el interior de Valencia demuestra que la mejor defensa contra el fuego empieza mucho antes de que salte la primera chispa. Impulsado por la Asociación de Municipios Forestales de la Comunitat Valenciana (AMUFOR) y seleccionado en la convocatoria Acción Social en el Ambito Rural de la Fundación ”la Caixa”, el proyecto Implicación de silvicultores: Resiliencia ante incendios forestales y creación de empleo tiene como objetivo mejorar la gestión del territorio rural de los municipios de Requena y Utiel a través de actuaciones de prevención de incendios con la finalidad de generar empleo rural y frenar la despoblación de la zona.
En el verano de 2026, los incendios de Les Gavarres, Ávila, Madrid o la Vall d’Uixó, entre otros, han vuelto a desbordar la capacidad de los equipos de bomberos y los medios de extinción. Según datos provisionales del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, más de 250.000 hectáreas han ardido en España en lo que va de 2026.
Además, estos episodios se prolongan durante semanas en lugar de días, como era habitual hace años. La magnitud de los incendios, el contexto climático actual, la despoblación y el abandono del medio rural evidencian la necesidad de un cambio en las estrategias de prevención, tan importantes como los medios de extinción a la hora de frenar el fuego.
Un territorio abandonado es un foco potencial de incendios
AMUFOR, la Asociación de Municipios Forestales de la Comunitat Valenciana, lleva 20 años prestando asistencia en la gestión del patrimonio natural a 109 municipios y a las 3 diputaciones provinciales del territorio valenciano. Uno de sus proyectos más ambiciosos es el que desarrolla desde 2025 gracias al apoyo de la convocatoria Acción Social en el Ámbito Rural de la Fundación ”la Caixa” en Requena y Utiel, una apuesta por paisajes más resilientes ante el riesgo de incendios, la generación de empleo ligado a la gestión forestal y, sobre todo, el impulso de alianzas locales que unan a propietarios, ayuntamientos y entidades del territorio.
Para Chema Martín, técnico de AMUFOR y encargado del proyecto, la Comunitat Valenciana tiene un problema estructural de despoblación del medio rural, ya que las áreas metropolitanas de Valencia, Alicante y Castellón concentran el 60 % de la población. «Cada año se pierden en la Comunitat Valenciana unas 3.500 hectáreas de cultivos agrícolas que se están abandonando y la vegetación forestal está entrando a colonizar esos cultivos», afirma Martín, sobre la base de datos oficiales de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA/ASAJA).
Este abandono agrícola y forestal, unido a la fragmentación de la propiedad y la falta de gestión del medio rural, provoca una acumulación de combustible vegetal que aumenta el riesgo de grandes incendios.
Para el técnico de AMUFOR, revertir esa dinámica y conseguir que el monte vuelva a ser gestionado de una manera más eficiente pasa por un cambio de mentalidad: «Tiene que haber un cambio en el relato y una mejora de las condiciones de los territorios rurales para que la gente quiera quedarse allí», añade el técnico.
Bancales y aljibes: recuperar soluciones del pasado
En su primera fase, el proyecto de AMUFOR se centra en dos actuaciones piloto con la misma meta: recuperar herramientas y estructuras que ya funcionaron en el pasado para aportar soluciones en el presente.
En Requena, tomando como referencia la fotografía aérea del Vuelo Americano Serie B (1956-1957) —que el Service de Estados Unidos realizó en España en colaboración con el Ejército del Aire español y que el Instituto Geográfico Nacional ha conservado—, se han identificado bancales agrícolas hoy abandonados por el éxodo rural, algunos incluso colonizados por la vegetación forestal, para recuperarlos como elementos de prevención de incendios. «En el año 1956, esos bancales estaban funcionales, en cultivo, y mantenían la discontinuidad del terreno», explica Martín.
En total, el proyecto abarca la recuperación de cuatro hectáreas. Además, como añade el técnico de AMUFOR, también se van a realizar actuaciones para garantizarº el mantenimiento natural de los bancales por medio del pastoreo: «Queremos realizar siembras de especies de gramíneas y leguminosas para que el ganado extensivo y la fauna cinegética de la zona mantengan esas discontinuidades en el tiempo», afirma.
En Utiel se han recuperado 3 de los 16 aljibes históricos, antiguos depósitos destinados a recoger y almacenar el agua de la lluvia que forman parte de una red de más de 40 años y con gran valor patrimonial. Según Martín, esta infraestructura sorprendió incluso a los técnicos del proyecto: «No es habitual encontrarte con una red de aljibes bien mantenida que tenga 40 años, que se siga utilizando y por la que todavía se sienta cierto cariño».
Este inventario completo se ha realizado gracias al apoyo de una aplicación móvil desarrollada por la Universidad de Castilla-La Mancha. Además, la Junta de Caminos de Utiel, encargada históricamente de velar por estas infraestructuras junto con el Ayuntamiento, ha sido clave para señalar en qué aljibes se necesitaba intervenir con más urgencia.
Los tres aljibes en los que se ha actuado resultaron dañados durante la dana de 2024, que colmató sus canalizaciones de tierra y sedimentos. En las intervenciones se han reparado las conducciones, y en uno de los aljibes se ha sustituido por completo la losa de hormigón que lo cubría. El resultado son infraestructuras que vuelven a estar operativas para el riego agrícola.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.

















