El independentismo se llena la boca de democracia y libertad, pero en realidad son un movimiento radical y reaccionario, que no respeta absolutamente nada, y que para lograr sus objetivos están dispuestos a todo. Prácticamente a diario los secesionistas nos obsequian con alguna expresión radical y sectaria, en esta ocasión tiene como protagonista a un expresidente del Gobierno y un restaurante de Lérida.
El pasado 4 de enero, José María Aznar y Ana Botella estuvieron en la capital ilerdense, y aprovecharon para comer en el restaurante ‘La Dolceta‘. Este hecho ha sido suficiente motivo para que el independentismo ponga en marcha su maquinaria de boicot a dicho restaurante a través de las redes sociales. Es el modus operandi habitual del movimiento independentista.
Una vez más, queda acreditado que el secesionismo alberga en sus filas un sinfín de hooligans que son incapaces de respetar que un expresidente del Gobierno de España pueda comer en un restaurante catalán, y que sus trabajadores se hagan una foto. Consideran que Cataluña únicamente les pertenece a ellos, y los demás no tienen derecho ni a respirar.




NOTA DE LA REDACCIÓN: elCatalán.es necesita su apoyo, en este contexto de grave crisis económica, para seguir con nuestra labor de defensa del constitucionalismo catalán y de la unidad de nuestro país frente al separatismo. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.


















