La idea de empezar un negocio por tu cuenta, desarrollando aquello que te apasiona, siempre ronda nuestra mente. Pero, ¿cómo se hace? Da miedo enfrentarse a ello, pero son muchos los emprendedores que han dado el paso y han triunfado con grandes ideas en el mercado.
Por este motivo, si eres de los que estás dudando en lanzarte a la piscina porque no sabes por dónde empezar, te contamos en este artículo una serie de consejos y pasos a seguir para iniciar tu negocio.
1. Definir la idea de negocio
Si eres de los que tienes una idea rondando por la cabeza, este paso será sencillo. No obstante, sino tienes claro por donde encaminar tu negocio o tienes varias alternativas, es fundamental identificar bien la idea y definirla.
Para ello, se recomienda pensar en los intereses personales de uno y en cómo se resuelven las frustraciones en nuestro interior. Después, debes hacer una búsqueda de productos existentes en el mercado, buscando, además, brechas en el mercado. En este momento, observa si hay productos o servicios en tendencia y reacciona pronto. Si puedes sacarle provechos, lánzate a emprender con él.
Todos los negocios que conocemos hoy en día han partido de una idea. ¡Imagina lo importante que es definirla correctamente!
2. Validar la idea de negocio
Aunque parezca un paso difícil, en realidad no lo es tanto. Simplemente, debes comprobar si los clientes estarían dispuestos a pagar por tu producto o servicio antes de invertir grandes cantidades de dinero o pedir un crédito para tu negocio.
¿Cómo? Existen distintas formas de hacerlo y, aunque algunas son algo complejas, todas ellas son muy efectivas y te ayudan a descubrir la auténtica demanda del mercado con respecto a tu negocio y al catálogo de productos.
Te contamos 3 de estas formas:
Por un lado, lanzar una campaña de crowdfunding para observar cuántas personas estarían dispuestas a aportar dinero a tu idea.
Por otro lado, crear una versión beta del producto o servicio que quieres vender.
Y, por último, configurar una tienda online provisional para comprobar cuántos pedidos entrarían antes de abrir definitivamente.
3. Encontrar un nombre llamativo y comercial
Otro paso a seguir para emprender en un negocio es encontrar el nombre perfecto para tu proyecto. Tiene que ser fácil de recortar y memorable, pero, sobre todo, no debe estar en uso en el sector al que te vayas a enfocar.
La clave aquí es hacer una lista con distintas opciones y valorar con gente de tu entorno cuál llama más la atención. Eso sí, no te dejes influenciar. La decisión final será tuya. Recuerda que el nombre comercial estará siempre ligado al producto o servicio.
Entre las características de este nombre comercial hay que conseguir que sea sencillo y corto, pero, sobre todo, que pueda ser recordado por la audiencia. Además, es mejor evitar cualquier tipo de nombre que se parezca a otro en el mercado o el sector. Puedes consultar en Google para asegurarte de esto.
4. Hacer un plan de negocios
El cuarto paso va a ser crear un plan de negocios. La planificación es todo para el éxito de un negocio. Por eso, no puede faltar en esta lista de pasos. Si nunca has hecho uno, en Internet, puedes encontrar multitud de plantillas para estructurar tu negocio.
Para los emprendedores es fundamental tener este plan de negocios y deben contar con un análisis DAFO y un análisis competitivo. Para ello, basta con realizar una investigación previa del sector donde vas a adentrarte con tu negocio.
5. Manejar las finanzas del negocio
Por último, ten muy en cuenta las finanzas de tu futuro negocio. Debes conocer y comprender muy bien todos los aspectos relacionados con el flujo de caja y la contabilidad a corto y largo plazo.
Eso sí, primero plantéate cuánto vas a invertir en tu negocio. La inversión inicial va a depender del tipo de proyecto. Por ejemplo, si se trata de una inversión online, esa aportación de dinero va a ser mucho menor. Lo más importante, al final, es tener clara cuál será la inversión total antes de dar el primer paso y conocer qué beneficios podrá aportarte y en cuánto tiempo.
Normalmente, la financiación va a ser necesaria para lanzar el proyecto al mercado, pero existen multitud de fuentes que te ayudarán en esto, sobre todo si eres emprendedor.
Para terminar, tendrás que incluir la contabilidad entre tus tareas principales justo en el momento que empieces a hacer compras para tu empresa. En este sentido, es fundamentar llevar un registro de gastos y de ingresos, para controlar, en todo momento, el flujo de caja. Además, será muy útil si, pasado un tiempo, decides derivar este trabajo a un gestor o contable.
No olvides abrir una cuenta bancaria de empresa y contar con una tarjeta de crédito solo para el negocio. Es mejor mantener separado lo profesional y lo personal.
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