Días pasados, el vasco Urkullu advirtió a Puigdemont, desde la distancia psicológica y geográfica, que no se puede dirigir un país vía internet.
A partir de ahí, se me ha ocurrido que la pregunta pertinente, referida a la Cataluña de nuestros queridos y odiosos ‘Puigdemonts’, podría ser, verbigracia: ¿y acaso se puede dirigir vía internet una república virtual?
Imagino que el interpelado e interfecto, al igual que sus acompañantes en el exilio, espera con interés una respuesta. Naturalmente, afirmativa y, por supuesto, vía internet.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.



















