Este domingo contra Osasuna el Espanyol se juega algo más que tres puntos. Aunque nuestro objetivo sea descaradamente la permanencia no se nos puede escapar que si conseguimos ganar a los navarros la espita de la ilusión perica saltará y un torrente de ilusión invadirá la grada blanquiazul.
Cuatro puntos en dos jornadas contra el Atlético y Real Sociedad no es poca cosa y, si conseguimos certificar este buen inicio de campeonato ganando este domingo, las especulaciones europeas serán uno de los temas preferidos por muchos aficionados pericos. De ahí la importancia de conseguir una gran entrada y que la grada blanquiazul azul sea un clamor.
Llevamos una mala racha en los últimos años, con dos descensos y otras tantas temporadas bordeándolo. Son tantas las ganas de ilusionarnos que nos agarramos a un clavo ardiendo. Y viendo que la política de fichajes de Fran Garagarza está siendo más que correcta y que tenemos a un Manolo González deseoso de ponernos las pilas, parece que este año puede ser nuestro gran año.
Ya llegarán los malos resultados que nos bajarán de la nube. O tal vez no. Pero hemos de creernos que Dolan se va a hinchar de desbordar rivales, que entre Roberto, Pere Milla, Puado y Kike García vamos a perforar la portería rival una y otra vez y que nuestra zaga nos va a dar muchas alegrías. Alguna vez nos ha de salir todo de cara. Y podría ser esta temporada.
Desenfunden sus bufandas, planchan sus camisetas y, sobre todo, preparen sus gargantas. El ambiente eléctrico que se vive desde hace meses en la grada blanquiazul no ha de parar. Porque es una caña y porque será la mejor manera de crear el ambiente para que nuestros jugadores lo den todo. Recordemos que somos pericos, la mejor gente que hay.
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