La primera crisis entre el PSC y JxCAT en la Diputación de Barcelona no se ha hecho esperar, y tiene que ver como no podía ser de otra manera con la simbología separatista, el manido lazo amarillo.
Si bien la presidenta, Núria Marín, aseguraba que si dependía de ella se retiraría de la fachada de la Diputación, la respuesta de JxCAT no se ha hecho esperar y han presentado una moción para que vuelva a colocarse.
La iniciativa ha sido avanzada por el presidente del PDeCAT, David Bonvehí, en TV3 horas después de que el símbolo separatista fuera retirado de la fachada por orden de Marín.
Es el momento de ver la fortaleza de la socialista Núria Marín, ante la primera crisis que ya tiene encima de la mesa y que tiene a un símbolo insultante contra España como epicentro de la disputa.
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