Este pasado jueves se ha vivido un momento lamentable en el Congreso de los Diputados, y como no podía ser de otra manera ha sido protagonizado por el separatista Gabriel Rufián.
El portavoz de Esquerra ha faltado al respeto al agente de la Policía Nacional que fue pateado por el ex diputado de Unidas Podemos Alberto Rodríguez, cuando ha asegurado que «en un país en el que se le retira el acta de diputado a un diputado de izquierdas por la denuncia falsa, repito falsa, de un policía, mientras aún aquí en este país no se sabe quién es M. Rajoy, el miedo no sólo lo tenemos que tener nosotros«.
Ante la gravedad de las palabras del portavoz de Esquerra, ha pedido la palabra Edmundo Bal, portavoz de Ciudadanos en el Congreso de los Diputados, quien en virtud del artículo 103 del reglamento que se refiere a «proferir palabras o conceptos ofensivos contra el decoro de la Cámara y sus miembros y de instituciones del Estado, pero también cualquier otra persona o entidad«.
Tras ello, ha enfatizado que si Rufián «no estuviera amparo por el privilegio de inviolabilidad, esto sería un delito de calumnia, por acusar falsamente a alguien de cometer otro delito, de denuncia falsa, además de insinuar que el Tribunal Supremo ha debido prevaricar al aceptar esa denuncia«. El portavoz de la formación naranja ha pedido a Batet que «le llamara al orden». La presidente del Congreso ha mirado para otro lado y ha hecho caso omiso a las exigencias de Edmundo Bal.
NOTA: En estos momentos de crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí).
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.


















