La tarde del 17 de agosto de 2017 jamás será olvidada por los barceloneses, el terrorismo yihadista golpeaba con extrema virulencia el corazón de la capital catalana.
Younes Abouyaaqoub segó la vida de 14 personas y dejó más de un centenar de heridos. Para los comerciantes de las Ramblas y todos los que aquel fatídico día estaban allí el recuerdo persiste pese al paso de los años. Barcelona quedó paralizada por la barbarie terrorista.
El mosaico de Joan Miró de Las Ramblas acogerá la ceremonia de recuerdo a las víctimas, que se prevé sencilla y que, este año, estará enmarcada por la polémica e indignación que hay entre las víctimas tanto por la instrucción del caso como por los escritos de calificación presentados recientemente por algunas partes como la Generalitat, Ayuntamiento de Barcelona o Fiscalía, que no han incluido el delito de asesinato.
Con las distancias de seguridad impuestas por la pandemia, las víctimas ocuparán el espacio central de la ceremonia junto al mosaico, donde se guardará un minuto de silencio, en un acto al que asistirán, además de la alcaldesa, Ada Colau, el presidente de la Generalitat, Quim Torra, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, y la presidenta del Congreso, Meritxell Batet.
Como no podía ser de otra manera el secesionismo trató también de instrumentalizar el atentado de las Ramblas. Todavía recordamos con vergüenza como durante el primer aniversario se abucheó al Rey Felipe VI, y se enarbolaron esteladas para lograr la atención mediática y así rentabilizar un atentado terrorista. Una vergüenza más del independentismo.
(NOTA: En estos momentos de crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí).
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.


















