El 30 de julio, España fue invadida a través de la frontera de Ceuta. En pleno siglo XXI, España y el resto de Europa se han visto invadidas por lo que hoy llaman ataque híbrido… aunque de híbrido poco…, dado que ha sido una auténtica invasión, con una cabeza de puente de al menos diez mil personas instalada en toda Ceuta y en sitios estratégicos.
Marruecos dice por segunda vez desde la invasión que se proceda a su devolución, la de todos, incluyendo a los menores, pero, que se sepa, España no ha hecho ningún movimiento de respuesta. De lo que nadie dice nada es de los 82 muertos que hubo que custodiar en el antiguo hospital militar y de los 150 muertos hasta ahora reconocidos en la toma de Ceuta.
El Gobierno está inmerso en un mes y dieciocho días de inacción absoluta, sin un solo invasor expulsado aún y después de ser ya irrefutable su plena responsabilidad en dicha invasión; por tanto, su alta traición al haberla consentido, no haber puesto medios para impedirla y seguir en una calculada inacción, todo ello plenamente consciente y sabedor de esos hechos que iban a ocurrir, como demuestran los diversos informes de inteligencia, de los que incluso se dijo que no existían y, cuando era imposible ocultarlos, que no decían lo que dicen.
En esta ceremonia de engaño y mentira masiva se determina por decreto que la situación se solucionará a finales de año, siendo objetivamente imposible, como demuestra la inacción… Es decir, se puede afirmar que, además de todo, se está legalizando esta situación de invasión durante cuatro meses al no haber tomado ninguna medida para revertirla.
El presidente del Gobierno estuvo de vacaciones durante la invasión, admitió el primer día la violación de las fronteras, pero no vuelve a hablar de ello y solo habla de crisis humanitaria y de que es una situación ya estructural… Es decir, que los ceutíes, a aguantar, además de introducir ya el concepto de que la inseguridad es subjetiva. Una ignominia.
Ayer, la presidenta de la Comisión Europea dijo a los ceutíes en el Parlamento Europeo que la frontera de Ceuta es la frontera de Europa y que, por tanto, Europa estará ahí. Además, en el Parlamento Europeo se aprobó una resolución por mayoría diciendo que Ceuta ha sido invadida y que, por tanto, es una invasión.
El Gobierno tampoco pone en marcha el apoyo de Europa, por ejemplo, con Frontex, y a propósito está dilatando cualquier solución. Los contagios de varicela, sarna y tuberculosis se multiplican, y ayer ya apareció la viruela del mono, siendo esto extremadamente grave para la población a nivel de contagio y de enorme alarma social.
El Gobierno y su presidente son plenos conocedores también de nuevas entradas ilegales diarias de las que ni se habla y tampoco han denunciado, como debieran, a diario, las violaciones también diarias. Permiten, conocen y colaboran con la invasión y, además, no terminan radicalmente con ella, conscientes de que tienen todos los medios, pero no los usan.
El Gobierno y su presidente están cercando la ciudad permitiendo la invasión. Están cercando a los ceutíes para minarles la moral, originar inseguridad, miedo y el fin de su libertad. El presidente del Gobierno está expulsando a los españoles de España.
Por otro lado, los ceutíes y el resto de españoles gritan a diario unidos, por encima de ideologías, y el presidente del Gobierno no quiere escuchar el clamor de la mayoría aplastante de los españoles. Es la sublimación de la antidemocracia, la sublimación de la ignominia y la sublimación de la alta traición.
Elecciones inmediatas es la única solución. Dimisión irrevocable por clamor general de todos los españoles. Su sentencia condenatoria es definitiva y a perpetuidad, ya que se la ha ganado voluntariamente a pulso. Es en lo único en lo que ha acertado.
Amalio de Marichalar. Conde de Ripalda. Soria, 18 de septiembre de 2026
NOTA: elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí).
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.
















