El espectáculo vivido el viernes en el Congreso durante la votación de los reales decretos volvió a mostrar con crudeza la debilidad institucional en la que se ha instalado el Gobierno. La sesión, marcada por negociaciones improvisadas, rectificaciones de última hora y una evidente falta de cohesión parlamentaria, proyectó una imagen de inestabilidad que preocupa tanto dentro como fuera del país. La posterior “reflexión” anunciada por el presidente del Gobierno, lejos de aportar claridad, confirma que la legislatura atraviesa un punto crítico: sin rumbo definido, sin mayorías sólidas y sin capacidad para ofrecer respuestas a los desafíos que afectan directamente a millones de ciudadanos.
En Catalunya, estos desafíos se manifiestan con especial intensidad. La crisis de vivienda continúa agravándose, con precios tensionados y una oferta claramente insuficiente en Barcelona y su área metropolitana. La falta de vivienda asequible, la lentitud administrativa y la ausencia de una estrategia eficaz han convertido el acceso a un hogar en uno de los principales factores de desigualdad. A ello se suma la creciente preocupación por la seguridad en numerosos municipios, donde la presión sobre los servicios públicos y la falta de coordinación entre administraciones generan un clima de inquietud ciudadana que no puede ignorarse.
Las infraestructuras ferroviarias, especialmente Rodalies, representan otro síntoma del deterioro institucional. Retrasos constantes, averías recurrentes y una obsolescencia acumulada afectan cada día a miles de trabajadores y estudiantes que dependen de un servicio que debería ser fiable, moderno y eficiente. La falta de inversión sostenida y de una planificación rigurosa penaliza la competitividad de la provincia de Barcelona y limita su capacidad de crecimiento.
Todo ello configura un escenario que exige responsabilidad, estabilidad y un Gobierno capaz de afrontar estos retos con seriedad, eficacia y respeto al marco constitucional. La situación vivida en el Congreso, la incertidumbre generada por la reflexión del presidente y los problemas acuciantes que afectan a Catalunya demuestran que la legislatura está agotada y que el país necesita recuperar credibilidad institucional y dirección política.
Por estas razones, es imprescindible devolver la palabra a los ciudadanos. España necesita elecciones ya para abrir una nueva etapa de estabilidad, rigor y buen gobierno.
Agustín Parra es diputado del PP en el Congreso y portavoz del grupo municipal en Esplugues de Llobregat
NOTA: elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí).
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.
















