La comarca del Segrià, y por extensión la ciudad de Lleida, confinadas. 210.000 ilerdenses hemos quedado atrapados en la pésima gestión de la crisis sanitaria realizada por todas las administraciones implicadas.
Al Ayuntamiento, cuyo Alcalde, el hombre feliz, hace meses que le venimos advirtiendo e insistiendo en la desinfección y limpieza de las calles y equipamientos municipales; que suministren mascarillas gratuitas a toda la población; que exigimos presencia policial en las calles y el cumplimiento de las ordenanzas municipales; que tenemos un problemón con el asunto de los temporeros cuya solución no pasa por solicitar la regularización masiva de los sin papeles, porque conlleva el resultado contrario al que se pretende, efecto llamada. Y, por no explicar, que el centro histórico se ha convertido en un auténtico gueto y en un territorio sin ley en donde cada uno hace lo que le viene en gana.
Han transformado el Ayuntamiento en su laboratorio, de lo contrario, que nos expliquen cómo es posible que el domingo 5 de julio, a partir de las 22 horas y cuando vivíamos una situación insólita y preocupante, montasen un espectáculo lumínico desde la Catedral de la Seu Vella, como si en Lleida hubiese algo que celebrar ese día. Se me ocurren mejores opciones para promocionar la ciudad que su negligente gestión. Juegan con nuestra pasividad y silencio porque tenemos miedo por la incertidumbre de lo que nos rodea. Está en juego el futuro de todos y cada uno de nosotros. Lo saben. Nuestro seny lleidatà nos llama a la prudencia. Pero nuestro silencio, obligado, no se nos olvidará jamás.
La Generalitat, cuya Consellera de Salud, en rueda de prensa el mismo viernes 3 de julio desde Lleida y acompañada por el alcalde feliz, comunican que no se acordará ningún confinamiento. Pero eso sí, la Consellera, nos reprueba a los leridanos nuestro comportamiento y conducta cómo acusándonos a nosotros, a los ciudadanos de a pie, que nos hemos portado mal. Su castigo viene al día siguiente, sábado 4 de julio, y desde Barcelona porque en Lleida no se atrevieron. Su receta es que nos obligan a que, a partir de las 16 horas, todos los residentes en el Segrià, tenemos que permanecer confinados dentro de los límites territoriales de nuestra Comarca. Recordarle a la Consellera que los ilerdenses tenemos seny, y cumplimos las reglas. Y, al alcalde, que no nos ha defendido y ha permitido que nos ninguneen. En el subterráneo de su mala gestión y falta de liderazgo, han construido una planta más.
Es incuestionable que el inicio de todo empieza con la pésima gestión de los temporeros. No se trata de criminalizarlos. Ellos no son los culpables. El problema es la mala gestión que se ha hecho y que se sigue haciendo con el problema y no será porque las entidades vecinales no lo hayan advertido.
Estado. Hace años que no existe en Cataluña y, por extensión, en Lleida. Por poner un ejemplo, ¿Dónde está la delegada del Gobierno de España en Cataluña, que por más hincapié es leridana?
Todo esto no va de ideologías o partidismos. Va de la vida, de nuestro futuro, de nuestro orgullo de Ciudad. Tenemos que revertir la pésima imagen de Lleida y construir un proyecto ilusionante. A los lleidatans y lleidatanes, hosteleros, comerciantes, profesionales, emprendedores, pequeños y grandes empresarios, personas en situación de desempleo, personas afectas por un ERTE, familias, jóvenes, pensionistas y jubilados. A todos vosotros, tenemos que implicarnos en Lleida y juntos construir una alternativa al servicio de las personas. ¡Juntos Sumamos!
Xavier Palau Altarriba
Portavoz del grupo municipal popular en el Ayuntamiento de Lleida
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