
La Junta Local de Seguridad de Barcelona que se celebró hace un mes, presidida por el alcalde Jaume Collboni (PSC) y la consellera de Interior, Núria Parlon (PSC), intentó vender un relato de éxito que los datos reales se encargan de matizar. Aunque las instituciones celebran una caída general de la delincuencia del 6,1% en la capital, la realidad es que el delito que más alarma genera, el robo con violencia, sigue al alza. En 2025 se registraron más de 12.700 asaltos violentos, un ligero pero preocupante incremento del 0,5% que demuestra la resistencia de la criminalidad más agresiva a las políticas actuales.
La radiografía de la inseguridad en la ciudad es nítida: cada jornada se producen 35 robos con violencia o intimidación. La mayoría de estos hechos, un 85%, se ejecutan sin armas, recurriendo principalmente al método del tirón. El botín predilecto sigue siendo el teléfono móvil, presente en el 40% de los casos (más de 5.100 dispositivos), seguido por las carteras y las cadenas de oro, que suponen el 20% respectivamente. Los relojes de lujo, un clásico de la inseguridad barcelonesa, representan el 8,8% de los asaltos, con más de 1.100 unidades sustraídas.
NOTA: En estos momentos de crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 5, 10, 20, 50 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.




















