El espíritu del 21 de diciembre

Pronto llega una de las fechas más importantes del año, una época en la que nos desplazamos, nos reunimos con familiares y amigos para llenar horas de conversaciones, decoramos nuestras calles, compramos regalos, celebramos cenas de empresas y muchos nos dejamos invadir por lo que llaman el espíritu de la Navidad. Unas fechas que inevitablemente han quedado marcadas por el próximo 21 de diciembre, un asunto que estará presente en todos nuestros círculos y charlas y que dependiendo del resultado tendrán un tono de esperanza o de preocupación.

En los últimos años en Cataluña el Govern de la Generalitat se ha olvidado de que aquí somos muchos los que no queremos la independencia, de que Cataluña no pertenece a algunos sino que es la tierra de todos y que los problemas de la gente no se resuelven con la estelada sino que los agravan, como hemos podido comprobar en las últimas semanas. Hoy la preocupación es máxima. Nuestro futuro está en juego. ¿Queda alguien que ya no comparta sus inquietudes sobre este asunto? Muchos hemos perdido el miedo o hemos dado un paso adelante para decir: ¡basta!. Se espera una participación histórica pero no dejemos confiarnos por estos datos cuando la solución que decidiremos es vital para España.

Mientras Puigdemont sigue perdido en Bélgica organizando actos que nada tienen que ver con la Cataluña real y otros siguen creyéndose su propio guiso separatista, los demás hace muchos años que tenemos claro que aquí tiene que cambiar algo y eso pasa por estas elecciones autonómicas extraordinarias. Esa es la mayor responsabilidad que tenemos y la mejor forma de resolver nuestra preocupación, porque de poco servirá que discutamos, hablemos y pensemos cómo resolvemos si no sumamos por la unión. Que Rajoy aplicara el artículo 155 en Cataluña no servirá de nada si ahora no recuperamos la normalidad en el autogobierno de Cataluña mediante nuestro voto.

Esperamos que gracias a nuestro esfuerzo y convencimiento el 21 de diciembre recuperemos las inversiones, las empresas, el empleo, la paz y, en especial, la tranquilidad de nuestras casas. Necesitamos salir de esta preocupación constante y que no cesa de agobiarnos debido a un futuro incierto. Creemos que con nuestro proyecto y experiencia recuperaremos la cordura que otros han perdido. Confiamos que el espíritu que nos invada el día de las elecciones sirva para recuperar Cataluña y nuestro futuro.

Carlos Remacha López es el candidato número 40 del PPC por la provincia de Barcelona

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