El próximo doce de octubre, la ciudad de Barcelona acogerá una de las citas más relevantes del constitucionalismo catalán en los últimos años. La plataforma Unidos por Ceuta ha convocado una manifestación que promete desbordar el centro de la capital catalana en defensa de la soberanía nacional y en apoyo directo a los ciudadanos ceutíes.
La cita está fijada a las once y media de la mañana en el emblemático Paseo de Gracia. Bajo el lema «Cataluña con Ceuta. Una misma España», la marcha busca evidenciar que la solidaridad entre territorios no entiende de distancias geográficas ni de cálculos partidistas. Los organizadores pretenden dar voz a una ciudad autónoma que atraviesa momentos de extrema vulnerabilidad. La situación social, económica y fronteriza en Ceuta exige una respuesta firme que, hasta la fecha, el Gobierno de Pedro Sánchez se ha empeñado en esquivar con un silencio preocupante.
La inacción del Ejecutivo central ante los graves problemas de seguridad y colapso que padece la ciudad norteafricana roza el abandono institucional. Es inadmisible que Moncloa contemple impasible cómo una parte esencial del territorio nacional sufre una presión constante sin articular medidas eficaces de protección.
Frente a esta alarmante dejación de funciones por parte de la izquierda gobernante, la sociedad civil catalana tiene la oportunidad y el deber moral de alzar la voz. Acudir a esta manifestación no es solo un acto de apoyo fraternal, sino una exigencia democrática ineludible. Los catalanes constitucionalistas han demostrado históricamente una profunda lealtad institucional y un claro sentido de Estado. Este doce de octubre, las calles barcelonesas volverán a llenarse de banderas nacionales para recordar que la soberanía española es indivisible y que ningún español está solo.
El PSOE prefiere mirar hacia otro lado para no incomodar a sus socios parlamentarios y evitar desgaste político en Madrid. Sin embargo, la dejación de responsabilidades con Ceuta deja al descubierto las costuras de un Ejecutivo más preocupado por su supervivencia que por la integridad territorial. La presencia masiva en el Paseo de Gracia servirá también para frenar cualquier intento de normalizar el aislamiento institucional que sufre la ciudad autónoma. Los ceutíes necesitan sentir el calor y el respaldo de millones de compatriotas que no están dispuestos a tolerar discriminaciones ni recortes en su seguridad.
Participar en esta convocatoria es un ejercicio de madurez cívica y un rotundo aviso al Palacio de La Moncloa. El Estado no puede permitirse ciudadanos de primera y de segunda según el punto geográfico del mapa en el que residan. Por todo ello, el llamamiento a llenar las calles este próximo 12 de octubre adquiere un cariz patriótico y social ineludible. Barcelona demostrará, una vez más, que la defensa de la libertad, la justicia y la unidad de España sigue más viva que nunca.
NOTA: elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí).
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.
















