Sostiene Luis Romero

Es un escritor traducido al francés, al alemán, al italiano, al sueco, al inglés y al húngaro, entre otros idiomas. Ganó los premios de novela Nadal y Planeta, y fue un narrador de la Guerra Civil escrupulosamente documentado; Tres días de julio y El final de la guerra son inteligentes y exhaustivas investigaciones, desde su experiencia y su compasión. Luis Romero (1916-2009) luchó por el bando vencedor, pero cuando dejó las armas no volvió a él y se quedó solo, sin capillas, hasta su muerte.

Romero hablaba del estado de exaltación que devoraba el entendimiento de ambos bandos: a quienes no pensaran igual se les recriminaba y despreciaba “como a seres pervertidos”, o se contribuía a su despiadada destrucción. Luis Romero sostiene que era generalizada la convicción de una supuesta unanimidad, y que esto “caló tan hondo, que, aun después de comprobado lo contrario a la luz del día, sigue asomándose a los libros, a los discursos y a las actitudes externas”, lo mismo de quienes quedaron como triunfadores, que de quienes hablaban, escribían y trataban de actuar desde el extranjero o desde la clandestinidad. Y la noria sigue dando vueltas, sin parar.

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