Sostiene J. V. Foix

Hace 33 años el Parlament de Cataluña pidió a la autoridad competente que se le diera el premio Nobel de Literatura al poeta Josep Vicenç Foix. Es sorprendente y fuera de lugar que un parlamento se pronuncie con una solicitud así. Por lo que parece, son cosas propias de la Cataluñeta; no se puede tomar el todo por la parte y hay que distinguir lo mejor de nuestra hoy atribulada Cataluña de lo peor. Hacerlo es una cuestión básica en cualquier comunidad del planeta. Nacido a finales del siglo XIX, Foix se reincorporó al negocio de pastelería que fundara su padre en Sarrià; fue al acabar la Guerra Civil.

Su obra Es quan dormo que hi veig clar, compuesta en abril de 1939, fue musicalizada por Joan Manuel Serrat, quien le dio popularidad. Por no denominarse poeta, Foix se definía como investigador en poesíadedicado a ‘probar y ensayar’. “Versaires i metròmans, qui us fa escriure en comptes de viure?”, antes de rimar versos hay que vivir. Me interesa su afán por indagar en la realidad de lo soñado e imaginar la permanencia de quienes fueron. En 1963, Foix sosteníaQuants homes francs amb la boca tapada. Quantes coses per dir que tothom calla. Tot n’és ple. Reflexiones que merecen ser adoptadas.

Compartir