Desconozco si el “doctor cum fraude” Pedro Sánchez tiene o no perro, pero una de sus principales estratagemas políticas, ante su calamitosa gestión, está siendo como hacía Alcibíades, la de cortarle el rabo a su perro. Es decir, la vieja táctica de distraer o desviar la atención del personal con otras cosas para que no se fijen en los asuntos realmente importantes que pretenden ocultar.
Me explicaré. El historiador y biógrafo griego Plutarco relata esta interesante anécdota: Alcibíades (siglo V a. C.), era un elegante y rico aristócrata, estadista y general ateniense (participó en la guerra del Peloponeso), sobrino del gran gobernante, precursor de la democracia, Pericles y discípulo de Sócrates.
Pues bien, cuenta que en una ocasión se paseó por toda la ciudad de Atenas con un magnífico perro por el que había pagado una fortuna, para que todos pudieran admirar su excelso porte y el de su magnífico can que tenía una espléndida cola. Y poco después ordenó que le cortaran su hermosa cola, exhibiéndose nuevamente por toda la ciudad.
El pueblo, incapaz de entender la razón de ese absurdo comportamiento, criticaba esa decisión y no habló de otra cosa durante días. Sus amigos así se lo hicieron saber y él, riéndose, les dijo “eso es justamente lo que yo quiero; que los atenienses hablen de eso, para que no digan de mí cosas peores”.
La astucia de Alcibíades radicaba en que, mientras hablaban de la cola que le había cortado a su magnífico perro, no hablaban de las arbitrariedades y de su mal gobierno. Cuenta Tucídides que Alcibíades era un personaje inquietante, ambicioso, sin escrúpulos, políticamente mediocre, pero capaz de convencer a los atenienses con su demagógica oratoria, cosa que le permitió mantener sus posiciones frente a las fracciones que se enfrentaban, dividiéndolas, traicionándolas y venciéndolas en distintas estancias.
Llegó incluso al deshonor de pasarse al enemigo (Esparta), aunque luego fue capaz de volver a Atenas como el gran salvador. Para Tucídides su moralidad era cero, pero no dejaba de admirar su capacidad como estratega.
Pedro Sánchez para tapar su desastrosa gestión y los crecientes abusos de poder, con la inestimable colaboración de los principales medios de comunicación empeñados en edulcorar la crisis, utiliza a la perfección esa vieja táctica. Sus argumentos no pueden ser más falsarios y endebles pero con su teatralidad y la complicidad de unos y de otros (ya sea con sus socios de investidura PNV, ERC, Bildu o con Cs) los acaba imponiendo.
Tenemos un gobierno que detrás de esta pandemia está haciendo cosas bastante feas. Con un falso dilema y aprovechándose del miedo de la gente, están utilizando la salud pública como pretexto para su ocultismo, su falta de transparencia y para castrar nuestra libertad y nuestra democracia.
Y aunque la sociedad española nunca ha sido tan vieja, parece cada vez más infantilizada. Por lo visto, son muchos los que, atenazados por la angustia y el miedo, prefieren que le digan lo que tiene que hacer en todo momento. Quieren crear una especie de crear autómatas que sean felices con la ilusión de una libertad previamente vaciada. La libertad de los entusiastas aplausos de las 8 para celebrar nuestro confinamiento. La libertad del “¡Vivan las cadenas!” que es el lema que acuñaron en 1814 los defensores del absolutismo en España.
En fin, después de la salida de la catástrofe sanitaria (estamos ya en 28.000 muertos oficiales y según dicen más de 40.000 reales), vendrá gestionar la salida de la catástrofe económica y aquí por si no tuviéramos bastante con los ministros de Economía, Hacienda y Asuntos Sociales, han constituido una “Comisión para la Reconstrucción Social y Económica” que presidirá el socialista Patxi López, al que no se le conoce otro currículum que el de haber vivido toda su vida de la política de partido y estará acompañado como vicepresidente por Enrique Santiago, otro lumbrera, líder del Partido Comunista de España, cuyo principal mérito ha sido actuar como representante del grupo narco-guerrillero de las FARC. ¡Que Dios nos coja confesados!
Y aunque dicen que las comparaciones son odiosas, al menos en Italia para liderar la reconstrucción económica han designado a Vittorio Colao, un MBA de Harvard, ex CEO de Vodafone, que ha trabajado como asesor de empresas del máximo nivel mundial, como la consultora McKinsey.
Nunca un gobierno tan malo cosechó en España tantos desastres en tan poco tiempo. Es seguro que, de seguir así las cosas. todos acabaremos pasándolo muy mal, pero como siempre pasa, unos muchísimo peor que otros.
La nueva normalidad que algunos quieren construir, para perpetuarse en el poder, parece que pasa por parecerse mucho a la de la Venezuela de Chávez y Maduro. Su modelo parece ser el de arruinar el país para convertirlo después en un país subvencionado, donde millones de personas, convertidas en súbditos, vivan resignadas con las paguillas que le da el Estado. Aunque de momento no nos han explicado de dónde van a sacar el dinero. ¿Hasta cuándo seguirá abusando este gobierno de nuestra conformidad y sumisión?
Al menos, la primera vacuna contra el coronavirus, de la farmacéutica estadounidense Moderna Inc que dirige el español Juan Andrés, está dando pasos muy positivos y podría llegar a finales de año. Por cierto según manifestó Juan Andrés empezaron a trabajar incansablemente en ella a primeros de enero, repito, a primeros de enero.
Salvador Caamaño Morado
(Diplomado en Relaciones Laborales. Exdirigente del PSUC, PCC y CC.OO. en Tarragona. Miembro fundador Foro Babel-Tarragona y presidente provincial de SCC)
(NOTA: En estos momentos de crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí).
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.



















