La patronal catalana exige la formación de un gobierno para activar las inversiones

Gay de Montellá y Rosell se saludan antes de un acto. Foto: foment.cat

La patronal catalana, que ha acabado fracturada por el proceso separatista, apostaba en su día por un Gobierno constitucionalista. Aunque amplios sectores aplaudieron la aplicación del artículo 155 en su momento, las organizaciones empresariales lamentan que la falta de Gobierno impida el despliegue de nuevos proyectos o políticas industriales acordadas también con los sindicatos, en este sentido la patronal exige a los partidos separatistas que se forme un Gobierno estable y dentro de la ley.

Una encuesta de la Cámara de Comercio de Alemania en España de octubre advertía de que el 40% de las compañías creía que la inestabilidad creada en Cataluña por el proceso separatista iba a afectar a las decisiones de inversión. Y en un tablero global, estos grupos pueden decidir ubicar nuevos proyectos en sus plantas de Europa de Este, por ejemplo, en lugar de Cataluña. Uno de los principales despachos de abogados de Barcelona lo corrobora: si bien el traslado de sedes se ha calmado, las grandes inversiones que se estaban fraguando en el primer semestre de 2017 siguen en punto muerto debido a la situación de inestabilidad que se ha producido en Cataluña.