El delito de odio se extiende por Cataluña

El Juzgado de Instrucción número trece de Barcelona ha condenado a cuatro meses de prisión a la mujer que deseó una “violación en grupo” a la líder de Cs en Cataluña, Inés Arrimadas, en un mensaje en su muro de Facebook por un delito contra la integridad moral. La condenada podrá eludir la pena privativa de libertad si sigue un curso sobre igualdad.

El mensaje que ha motivado la condena fue el siguiente: “Sé que me van a llover críticas de todos lados, sé que lo que voy a decir es machista y todo lo que se quiera, pero escuchando a Arrimadas en el debate de T5 solo puedo desearle que cuando salga esta noche la violen en grupo porque no se merece otra cosa semejante perra asquerosa”.

Aunque la ahora condenada pidió disculpas por este mensaje, Arrimadas hizo bien en denunciar esta agresión contra la integridad moral ante los tribunales, porque en Cataluña se está instalando cierta impunidad en el insulto a los líderes de la oposición. No solo de manera verbal, dado que las sedes de los partidos constitucionalistas han sufrido en Cataluña docenas de ataques en los últimos meses.

Por no hablar del comercio de la madre de Albert Rivera en Granollers, al que han ‘señalado’ en varias ocasiones con símbolos secesionistas. O directamente escraches, como los que ha sufrido Josep Ramon Bosch, ex presidente de Societat Civil Catalana, que vive en un pueblo de la Cataluña interior.

Hay que cortar con lo sano con la impunidad para que los delitos de odio no se conviertan en algo habitual en la Cataluña del ‘procés’.

no recibe subvenciones de la Generalitat de Catalunya ni de otros organismos públicos.
Si quieres leer nuestras noticias necesitamos tu apoyo.

DONA

Recibe las noticias de elCatalán.es en tu correo