“Si nuestra ILP se aprueba en las Cortes se acabaría la inmersión obligatoria”

Gloria Lago

Gloria Lago es presidenta de Galicia bilingüe, una entidad cívica que promueve la defensa del derecho a los padres a escoger la lengua que deseen para escolarizar a sus hijos y del bilingüismo en la Administración. Es una de las impulsoras de ‘Hablamos Español’, una plataforma que promueve una ILP con una propuesta de ley nacional que garantice los derechos lingüísticos de los hispanohablantes, respetando los de los hablantes de las lenguas cooficiales.

¿Por qué ha nacido Hablamos Español?

Sus promotores hemos trabajado durante años a favor de la libertad de elección de lengua en todos los ámbitos que atañen a la cooficialidad, y también para acabar con el adoctrinamiento nacionalista en la enseñanza. El resultado de nuestra lucha ha sido desigual, y los avances son pequeños, e incluso perecederos; porque el nacionalismo duro de los partidos nacionalistas y el nacionalismo moderado de otros partidos, siempre maquinan y legislan a favor de la imposición de lenguas por parte de los poderes públicos. Es imprescindible darle una solución a nivel nacional, tener una ley común a todo el país.

¿Cuál es el principal objetivo de la ILP?

Pues, en coherencia con la respuesta anterior, establecer en toda España una política lingüística similar a la que se aplica en todas las democracias; es decir, reconocer y garantizar el derecho de los ciudadanos a poder elegir la lengua oficial, donde haya más de una, en la que la Administración se relaciona con ellos o se les prestan los servicios públicos, especialmente uno tan esencial en la vida de las personas como la enseñanza. Lo que se está aplicando en algunas comunidades autónomas españolas no tiene parangón en el mundo civilizado.

¿En qué plazo prevén conseguir las 500.000 firmas?

La normativa respecto las ILP implica recoger al menos 500.000 firmas adveradas en un plazo de 9 meses, una vez admitida a trámite la iniciativa por parte del Congreso de los Diputados, por lo que vamos a dedicar estos meses de verano a organizar la logística y recabar apoyos para que, cuando se inicie el cómputo del plazo, podamos actuar con la mayor eficacia. Cualquier lector de elCatalán.es que nos quiera ayudar, puede entrar en www.hispanohablantes.es y dejarnos sus datos en una sección que está ilustrada con un lápiz junto al lema “ayúdanos a poner el español donde lo han prohibido, devuelve sus palabras a los libros”.

¿Qué acogida ha tenido su propuesta entre los partidos constitucionalistas?

Los partidos constitucionalistas que están en las instituciones, por ahora, no han dicho esta boca es mía; pero lo harán.

¿Qué respuesta esperan de los partidos nacionalistas?

Todos los nacionalistas responden a un mismo patrón en su modo de proceder cuando su proyecto se ve amenazado. Conocemos todas las trabas que nos pondrán, sus métodos y sus manipulaciones del lenguaje para acusar a los demás de lo que ellos mismos son, sus falaces ejemplos, y todo lo demás. Podría predecir los pasos que van a dar a partir de ahora sin mucho riesgo de equivocarme. Por cierto, hemos incluido en la web un apartado con argumentos para rebatir las tesis nacionalistas. Es un botiquín imprescindible para combatir este tipo de mal.

¿Creen que la ILP contará con mayoría en el Congreso de los Diputados?

Vamos a dejarnos la piel para que eso ocurra.

Si la ILP se aprueba en las Cortes, ¿en qué afectaría a la inmersión lingüística en las escuelas?

Se acabaría la inmersión obligatoria, no la voluntaria. Hay que recordar que la voluntariedad es una de las tres condiciones establecidas por quienes realmente son expertos, como Lambert, para que la inmersión en una lengua sea una buena práctica. Y una vez establecido el derecho de elección de lengua vehicular, junto con las ventajas pedagógicas que conlleva, sería prácticamente imposible volver a la inmersión obligatoria; es decir, ese proceso sería, afortunadamente, irreversible.